La ofensiva conjunta entre Washington y Jerusalén alcanza cifras de vértigo mientras el mercado energético mundial aguanta la respiración.
La guerra sobre Irán ha cruzado el umbral de las declaraciones para entrar en la fase de la demolición sistemática. El Pentágono ha confirmado una cifra devastadora: más de 15.000 objetivos atacados desde el inicio de la operación.
Pete Hegseth, Secretario de Defensa, aseguró este viernes que la velocidad de destrucción de la capacidad militar iraní no tiene precedentes. Sin embargo, el verdadero test no está solo en los hangares en llamas, sino en la disrupción prolongada que amenaza al suministro global de petróleo y gas.
Una maquinaria de guerra en modo saturación
La intensidad del ataque es quirúrgica y brutal. Según documentos oficiales, la ofensiva arrancó a las 1:15 del 28 de febrero. En apenas 24 horas, ya se habían neutralizado más de 1.000 blancos estratégicos.
El ritmo actual supera los 1.000 ataques diarios, un volumen de fuego que busca el desmantelamiento acelerado de los cuarteles del IRGC, sistemas de defensa aérea y emplazamientos de misiles balísticos.
No se trata de contención, sino de borrar del mapa la infraestructura operativa de Teherán. Washington y Jerusalén proyectan una superioridad tecnológica que pretende ser irreversible ante los ojos del mundo.
Superioridad total: Un país sin «paraguas» militar
El diagnóstico de Hegseth es lapidario: Irán ha perdido prácticamente todo su blindaje convencional. La fuerza aérea y la marina están neutralizadas, mientras que el arsenal de misiles ha caído un 90% en tiempo récord.
Lo más impactante es el colapso de los drones de ataque, que retrocedieron un 95% en la última jornada. La estrategia occidental ha evolucionado; ya no solo se bombardea, se busca dejar al adversario ciego, sordo y mudo al destruir sus sensores y nodos logísticos.
La asimetría es demoledora. En apenas dos semanas, una potencia regional ha visto degradada su estructura militar frente a una combinación de aviación furtiva y guerra electrónica que no ha encontrado respuesta.





