En un viernes de urgencia, el Consejo de Ministros aprueba un decreto anticrisis que tumba el IVA del combustible del 21% al 10%. La Moncloa busca blindar el bolsillo de los españoles ante un Brent que ya roza los 120 dólares por la guerra.
El Gobierno de España ha sacado hoy, viernes 20 de marzo de 2026, la artillería fiscal para evitar que la economía se gripe. Con el petróleo disparado un 48% desde que estalló el conflicto con Irán, el Ejecutivo ha activado un plan de choque que sitúa el IVA de los carburantes en el 10%, una medida que también se extiende a la luz y al gas para contener un shock inflacionista que ya asomaba por el surtidor.
El alivio en el surtidor: ¿Cuánto te ahorras?
La medida es un salvavidas directo para los conductores que ya veían la gasolina y el diésel por encima de los 2 euros por litro.
- Ahorro por depósito: En un tanque de 50 litros, la rebaja del IVA supone un respiro de unos 9,1 euros. El precio pasaría de esos temidos 2 euros a unos 1,82 euros aproximadamente.
- Efecto Cohete-Pluma: El Gobierno ha puesto bajo lupa a 12.000 gasolineras para vigilar que la bajada de impuestos llegue realmente al consumidor y no se quede por el camino en los márgenes de las petroleras.
- Escudo Social: Además de la rebaja fiscal, se refuerza el bono social y se prohíben los cortes de suministros a los más vulnerables, intentando que la factura de la guerra no la paguen los de siempre.
Sectores en alerta: Transporte, Pesca y Campo
El decreto no es café para todos; tiene nombres y apellidos en los sectores productivos que están en la primera línea del fuego energético.
- Transporte y Logística: Ayudas directas para evitar que el alza del gasóleo profesional (que ha subido un 28%) termine encareciendo la cesta de la compra.
- Sector Primario: El campo y la pesca recibirán inyecciones específicas para paliar el aumento del 50% en fertilizantes y combustibles, evitando el colapso de las explotaciones agrarias.
- Industria Electrointensiva: Las fábricas que devoran energía reciben un balón de oxígeno para no perder competitividad frente a un mercado internacional desordenado.
El encaje de bolillos en el Congreso
No ha sido un Consejo de Ministros fácil. La Moncloa ha tenido que lidiar con una aritmética parlamentaria frágil y tensiones internas con Sumar, que exigía límites a los márgenes empresariales y medidas en vivienda. Finalmente, el PSOE ha optado por un diseño híbrido: un alivio rápido que contente a socios como PNV y Junts, pero sin llegar a la bonificación universal de los 20 céntimos de 2022, que tanto desgaste presupuestario causó. En 2026, la supervivencia política se juega tanto en el surtidor como en el hemiciclo.





