El informe final de Entso-e sobre el «cero eléctrico» que dejó a oscuras la Península Ibérica hace casi un año concluye que fue una «cascada de fallos» técnica. Sin un único culpable claro, el organismo exige cambios drásticos en la normativa para evitar un nuevo caos.
La Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-e) ha roto hoy, viernes 20 de marzo de 2026, el largo silencio sobre el incidente más grave del sistema eléctrico europeo en dos décadas. El informe definitivo sobre el gran apagón del 28 de abril de 2025 es tajante: no hubo un solo error, sino una combinación letal de factores que hizo que España y Portugal colapsaran en cuestión de segundos.
Una cascada imposible de frenar
El documento, encargado por la Comisión Europea, describe un escenario de pérdida de sincronismo con la red europea provocado por:
- Fluctuaciones de tensión: Fenómenos oscilatorios que causaron la desconexión masiva de plantas de generación, especialmente aquellas que utilizan inversores (como las renovables).
- Fallo de las defensas: Aunque los planes de protección se activaron correctamente, la magnitud del evento fue de tal calibre que el sistema simplemente no pudo aguantar la presión.
- Recuperación récord: Pese al colapso total, el suministro se restableció en 12 horas en Portugal y 16 horas en España, gracias a una coordinación que el informe califica de ejemplar entre los operadores.
Sin culpables, pero con muchas dudas
El informe de Entso-e ha enfriado la guerra abierta entre las grandes eléctricas (Iberdrola, Endesa) y Red Eléctrica (REE).
- El dilema de la potencia reactiva: Se detectó que la generación convencional operó por debajo del 75% de su capacidad reactiva (vital para la estabilidad). Sin embargo, el informe admite que la normativa actual es «ambigua» y no contemplaba penalizaciones, lo que complica las posibles reclamaciones de indemnizaciones millonarias.
- Postura de REE: El operador del sistema se defiende asegurando que el informe ratifica su actuación y que el «cero eléctrico» fue multifactorial, incluyendo el comportamiento del autoconsumo fotovoltaico y la falta de soporte de la generación tradicional.
Las recetas para evitar otro «cero»
Para los expertos, el riesgo de que España vuelva a quedarse a oscuras es real si no se actúa de inmediato. El informe propone:
- Control total del autoconsumo: Monitorizar incluso las instalaciones más pequeñas para que no desestabilicen la red en caso de caída de tensión.
- Actualización normativa: Adaptar las reglas de juego a un sistema donde las renovables tienen cada vez más peso.
- Exigencia dinámica: Definir con claridad qué se espera de cada central eléctrica ante un fallo en cascada.
«Sabemos qué hay que hacer para que no vuelva a ocurrir», sentencia el panel de expertos. La pelota está ahora en el tejado del Ministerio de Transición Ecológica y de las energéticas, que analizan un documento que marcará el futuro de la seguridad eléctrica en Europa.



