Con más de 7.000 objetivos alcanzados y una degradación del 95% en los ataques con drones, la Casa Blanca asegura que el régimen persa se ha quedado sin «músculo» industrial. Sin embargo, el bloqueo de Ormuz persiste y la economía mundial sobrevive gracias a una liberación récord de reservas de petróleo.
La guerra ha entrado en una fase de «estrangulamiento industrial». Este lunes, 16 de marzo de 2026, Donald Trump ha actualizado el balance de la Operación Epic Fury, elevando a 7.000 el número de blancos destruidos. Según el mandatario, el arsenal que Teherán construyó durante décadas ha sido «desmantelado en días», dejando al país con una capacidad de respuesta que apenas llega al 5% de su potencia inicial.
1. El balance de la destrucción: Cifras de una guerra relámpago
El Pentágono sostiene que la efectividad de los bombardeos ha sido quirúrgica, centrada en evitar que Irán pueda reponer sus pérdidas.
- Drones y Misiles: Trump afirma haber logrado una reducción del 95% en ataques con drones y del 90% en lanzamientos balísticos. «Los misiles están llegando a cuentagotas porque ya no les quedan», sentenció desde la Casa Blanca.
- Fábricas en la diana: La inteligencia estadounidense asegura haber golpeado centros de producción en ciudades como Tabriz y Urmia, destruyendo plantas de motores diésel y componentes electrónicos esenciales para la industria bélica.
- Flota hundida: En los últimos diez días, más de 100 embarcaciones iraníes (incluidas minadoras y lanchas rápidas) habrían sido destruidas en el Golfo.
2. Kharg Island: La amenaza que no se ejecutó (aún)
El bombardeo sobre la Isla de Kharg el pasado 13 y 14 de marzo marcó un punto de inflexión psicológico. Aunque Trump presumió de haber «pulverizado cada objetivo militar» en la isla, los oleoductos y las terminales de carga fueron respetados deliberadamente.
- El mensaje: Washington ha demostrado que puede cortar el 90% de las exportaciones de crudo de Irán en cualquier momento, pero prefiere mantener esa carta como palanca de negociación.
- Estado de la terminal: A pesar de las explosiones, los cargueros siguen operando bajo extrema tensión. Un superpetrolero (VLCC) completó la carga de 2 millones de barriles poco después del ataque, confirmando que la infraestructura energética sigue intacta por ahora.
3. La mayor liberación de petróleo de la historia
Para evitar que el precio del crudo hundiera la economía occidental, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) ha tomado una decisión sin precedentes.
- 400 millones de barriles: El 11 de marzo se aprobó la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas jamás vista, duplicando la realizada tras la invasión de Ucrania en 2022.
- Impacto en el mercado: El Brent, que llegó a rozar los 120 dólares, se ha moderado hasta los 105 dólares, aunque los analistas advierten que las reservas solo compran tiempo ante un Strecho de Ormuz que sigue «restringido» para los buques occidentales.
El «Cercado» de Ormuz
A pesar de la superioridad aérea, la logística sigue siendo el talón de Aquiles. El tráfico por el Estrecho de Ormuz está al 0% de su capacidad normal para buques occidentales, obligando a cientos de barcos a rodear el Cabo de Buena Esperanza, lo que añade 14 días de viaje y triplica los costes de transporte hacia Asia.





